Luxación de Hombro

Es una lesión frecuente que se produce en los adultos jóvenes de forma espontánea o por accidentes de tráfico o deportivos, y en los adultos de edad avanzada, como consecuencia de la degeneración de los tejidos blandos periarticulares.

Tipología y sintomatología

Existen tres tipos de luxaciones escapulohumerales:

Luxación anterior: suele producirse por un mecanismo indirecto, caídas apoyando la mano con el brazo extendido, abducción y rotación externa. Con menor frecuencia, puede originarse por un mecanismo directo que resulta de un golpe sobre el hombro.

Luxación posterior: puede pasar inadvertida inicialmente por ser menos evidente. Se produce por una caída con el brazo hacia delante, aducción, flexión y rotación interna o bien por un traumatismo sobre la cara anterior del hombro.

Los síntomas asociados a este tipo de patología son alteración de la morfología del hombro adquiriendo una deformidad denominada en charretera. El paciente no puede realizar la abducción ni la rotación externa del hombro, sin obviar el intenso dolor y la impotencia funcional.

Para el diagnóstico de esta lesión es fundamental una buena exploración física, pudiendo recurrir a técnicas de imagen, como la radiografía simple del hombro, con el propósito de confirmar la luxación y descartar lesiones asociadas como fracturas.

Tratamientos

El tratamiento precoz de la luxacion escapulohumeral elevará las probabilidades de lograr una efectiva reducción, ya que una vez transcurrido el tiempo conseguir una reducción exitosa es más complicado. Posteriormente, será necesaria la inmovilización de la articulación con cabestrillo entre 2 o 3 semanas.

Así mismo, existe un tratamiento posterior a la inmovilización, donde la rehabilitación desempeña un papel primordial acelerando la recuperación funcional. Desde el punto de vista del deporte corresponde a la fisioterapia deportiva y en el resto de los casos a la fisioterapia general.

En definitiva, se trata de la luxación más recurrente en jóvenes deportistas. La detección precoz y la posterior administración de fisioterapia deportiva favorecerá la ausencia de complicaciones y posibles recaídas.

FATIGA MUSCULAR: SIGNOS Y SÍNTOMAS

Una de las peores sensaciones que experimenta un corredor durante la carrera es el estado de fatiga. Nos referimos a esa sensación de agotamiento extremo, cuando las fuerzas nos abandonan, obligándonos incluso a abandonar.

¿Sufres a menudo de fatiga muscular? ¿Es ella la culpable de que no llegues a cumplir tus objetivos? No te preocupes, en este artículo te contamos en qué consiste, qué puede causarla y consejos para evitar que aparezca.

SÍNTOMAS

Sensación incómoda en el músculo, incluso dolor y calambre.

Temblores en el músculo en contracción.

Los movimientos son en sacudidas y no suaves como al comenzar el ejercicio.

Incapacidad de completar el patrón de movimiento en toda la amplitud disponible en los ejercicios dinámicos con empleo de la misma resistencia.

Aparición de movimientos sustitutos para poder completar el movimiento.

Incapacidad de continuar realizando actividad física aunque sea de baja intensidad.

Reducción de la fuerza máxima en las pruebas isocinéticas.

 

10 Consejos para Evitar que Aparezca la Fatiga Muscular

Ya sabemos cuáles son algunos de los síntomas y causas por las que la fatiga muscular Aparece. Ahora os vamos a dar una serie de consejos útiles para tratar de evitar que esta dolencia arruine nuestros entrenamientos.

#1. Establece Objetivos y Planifica tus Entrenamientos

Correr por correr no es la mejor opción. Si quieres evolucionar como corredor y que tus entrenamientos sean más eficientes, debes marcarte metas que lograr. Entrenar sin objetivos es una de las causas principales del estancamiento y de la aparición de lesiones.

Un plan de entrenamiento para correr es lo que necesitas. Para ello deberás planificar todas las actividades que vas a llevar a cabo durante un período de tiempo y conseguir un objetivo concreto, el que tú mismo te marques.

#2. Reduce la Intensidad y Evita el Sobre-entrenamiento
Dentro de tu planificación debes dejar días de descanso para que tu cuerpo repose. A no ser que seas un deportista de élite, no puedes entrenar toda la semana ni varias veces al día (y ni aun así). Sino caerás en el sobre entrenamiento y, probablemente, la fatiga será la antesala de la lesión.

Tampoco es recomendable que subas bruscamente la intensidad de un entrenamiento para otro. Las cargas de trabajo que realices deben ir aumentando progresivamente. Por lo tanto, no fuerces tu cuerpo a realizar un trabajo demasiado intenso y ten paciencia, poco a poco mejorarás.

#3. Dedica Más Tiempo a Calentar y a Estirar

Siempre te decimos que calentar antes de entrenar y estirar al terminar es esencial para prevenir lesiones y mejorar tu rendimiento. Y aun así hay muchos corredores que se saltan estas partes tan importantes del entrenamiento.

Un truco para retrasar más la aparición de la fatiga es dedicar más tiempo del habitual a estas dos prácticas. Cuando calentamos más preparamos mejor a nuestro cuerpo para el esfuerzo que va a realizar. Y al estirar más tiempo favorecemos la recuperación de nuestros músculos.

#4. Mejora tu Técnica de Carrera y Aumenta tu Cadencia
Una buena técnica de carrera es esencial para reducir al máximo la aparición de la fatiga muscular. Es importante tener en cuenta aspectos como la respiración, la postura, la fuerza o el tipo de pisada.

Si quieres ser más eficiente como corredor, intenta aumentar tu cadencia. Es decir, trata de reducir la amplitud de tu zancada para conseguir aumentar tu frecuencia de pasos por minuto. En este artículo te contamos cómo hacerlo.

#5. Hazte Masajes Antes y Después de los Entrenamientos

Dedica tiempo a cuidar tus músculos. Si eres propenso a sufrir molestias o fatiga muscular, hazte a ti mismo masajes antes y después de los entrenamientos. También es aconsejable que acudas con regularidad a un fisioterapeuta deportivo para una mayor prevención de lesiones.

La aplicación de hielo en zonas inflamadas tras los entrenamientos también ayudará a la recuperación y reparación de los músculos afectados. Si tienes molestias concretas o todavía te estás recuperando de una lesión, no olvides guardar reposo deportivo.

#6. Descansa Más y Duerme Más
El descanso es esencial. Intercala tus días de entrenamiento con días de reposo. En cuanto al sueño, nunca duermas menos de 6 horas al día. Lo ideal es dormir al menos 8 horas para descansar de forma adecuada.

Recuerda que los músculos, entre otras cosas, necesitan recuperar sus niveles de ácido láctico. Por lo que, debes dejar que tu cuerpo y tu energía se recupere después de los entrenamientos.

#7. Alterna tus Entrenamientos con Otras Prácticas

No hay nada peor para nuestro cuerpo y nuestra mente que la monotonía y el estancamiento, sobre todo si eres principiante. Lo más recomendable es alternar el running con el entrenamiento cruzado y el entrenamiento de fuerza.

Nuestro consejo es que alternes días de entrenamiento otras prácticas. Prueba con ejercicios de alto impacto como el fortalecimiento de diferentes grupos musculares con pesas y días con ejercicios de bajo impacto, como el Yoga o el Pilates.

#8. Mejora tu Alimentación y Adapta tu Dieta
Como te hemos comentado, una de las causas que puede provocar la aparición de la fatiga muscular puede ser la alimentación. Por ejemplo, no puedes combinar una dieta de adelgazamiento con duros entrenamientos, porque seguramente te van a faltar energías.

Lleva una dieta equilibrada donde haya una mayor cantidad de hidratos de carbono como pasta, arroz o cereales. Este tipo de alimentos te darán el combustible que tu cuerpo necesita para correr de forma eficiente.

#9. Hidrátate Bien Antes, Durante y Después

Los expertos recomiendan beber al menos 2 litros de agua al día. Si vas a correr deberás hidratarte correctamente, tanto antes como después de la carrera. Y si se trata de carreras largas e intensas, también deberás beber agua durante el mismo entrenamiento.

La cantidad de agua dependerá de la intensidad del ejercicio que realices, así como del clima. Pero bebe agua siempre, sin esperar a tener sed. El agua no solo retrasa la aparición de la fatiga, sino también lubrica mejor las articulaciones y mejora la resistencia de músculos y ligamentos.

#10. Toma Suplementos Vitamínicos
Si notas que te faltan fuerzas muy habitualmente es posible que puedas tener alguna carencia vitamínica o algún problema de salud. Acude a tu médico y hazte un análisis de sangre para descartar esta posibilidad.

En cualquier farmacia encontrarás también suplementos vitamínicos para mejorar, por ejemplo, tus niveles de Vitamina B y Vitamina C. Eso sí, infórmate bien antes de adquirir este tipo de productos y asegúrate de que provengan de laboratorios de confianza.

  • Hay un punto al que no hemos hecho referencia ¿Qué pasa con nuestro estado de ánimo? ¿La mente no juega ningún papel importante? Por supuesto que sí. Habrá días que saldrás a correr con muchas ganas y otros que sentirás que no vale la pena nada, ni siquiera correr.

Tu estado de ánimo y tu motivación son claves para evitar la fatiga. La adrenalina es nuestra aliada para correr más y mejor. Mientras que, si estás triste, decaído y sin ganas de nada te cansarás antes. Ese agotamiento mental y derrotista solo conseguirá acelerar la aparición de la fatiga.

Beneficios de la fisioterapia en pacientes con pre/pro trasplante de pulmón y corazón

El tratamiento con Fisioterapia facilita la preparación y la recuperación de los pacientes sometidos a un trasplante, especialmente en los casos de pulmón y corazón, donde la Fisioterapia respiratoria juega un papel clave.

El trabajo de la Fisioterapia respiratoria, en los trasplantados de pulmón y corazón, es fundamental para la eliminación de secreciones y un correcto aprendizaje de la dinámica respiratoria.

“Los programas de re educación funcional son de especial relevancia para reforzar el trabajo postural, la reequilibración del tono muscular o el control de las compensaciones musculo esqueléticas y del dolor”, según explica el secretario general del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM), José Santos.

En este sentido, Santos confirma que “el fisioterapeuta es capaz de utilizar todos los medios a su alcance para conseguir una buena educación respiratoria y de mantener en el paciente unas condiciones funcionales apropiadas que lo preparen para utilizar sus nuevos órganos y evitar complicaciones en la mecánica respiratoria”.

Por este motivo, y para poner en valor la labor de la fisioterapia en este campo, el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM), Cataluña, País Vasco, Navarra, Galicia, Andalucía y Valencia, han dedicado este video para informar sobre la mejoría de las personas trasplantadas.

 

Recuperación y re adaptación

Uno de los grandes problemas a los que se enfrentan los pacientes, en su fase de recuperación, es la pérdida muscular. Para prevenirlo, es fundamental que realicen ejercicio, siempre de manera controlada y progresiva.

Según el caso clínico, y tras hacer una valoración individual, el fisioterapeuta es el encargado de adaptar las técnicas de  Fisioterapia que pueden incluir desde movilizaciones suaves, masoterapia, y ejercicio terapéutico hasta termoterapia, entre otras, en función de sus posibilidades y grados de tolerancia.

Además, la actividad deportiva debe ser uno de los elementos de su rutina, evitando una vida sedentaria.

“Aunque se deben evitar los deportes de contacto que puedan producir daños, practicar deporte de bajo impacto reporta muchos beneficios para el funcionamiento del órgano, como la disminución de los efectos nocivos de los inmunodepresores, del colesterol y de triglicéridos”, detalla José Santos.

Los beneficios del deporte a nivel emocional reducen el estrés, ansiedad o incluso la sensación de dolor, síntomas comunes en pacientes que se han sometido a una intervención de estas características.

La natación, el golf o el ciclismo están entre los deportes más recomendados para este tipo de personas. Además, “es fundamental asistir a una revisión con el especialista por lo menos una vez al año y adaptar el deporte a las recomendaciones del fisioterapeuta”, concluye José Santos.

 

Fuente: Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid

Dolor en las manos

El dolor de manos puede aparecer en cualquier momento. Especialmente surge conforme avanzamos en edad. Como en tantos otros casos es importante acudir al especialista y encontrar el tratamiento pronto. De lo contrario, se corre el riesgo de que el dolor se cronifique y ya sea imposible remediarlo, incluso con tratamiento, y se nos impida desarrollar con normalidad actos tan cotidianos como lavarnos los dientes o atarnos el botón de la camisa, por ejemplo.

CASOS EN LOS QUE SE PUEDE SUFRIR DOLOR DE MANOS

En personas jóvenes el dolor en las manos se debe fundamentalmente a sobrecargas mecánicas, y a problemas derivados de la actividad, que generalmente con tratamientos médicos y ortopédicos se solucionan bien. (por ej: fracturas, las luxaciones, las artritis traumáticas, las tendinitis y todas las patologías derivadas de la actividad deportiva y de los trabajos manuales).

En adultos se encontrarían las anteriormente mencionadas, y otras como el síndrome del túnel carpiano con cada vez más frecuencia, así como tendinitis, tendinosis del pulgar, los gangliones sinoviales (quistes sinoviales), gracias al uso de los dispositivos electrónicos.

En ancianos pueden doler las manos como consecuencia de traumatismos o por el simple hecho degenerativo.  La ‘rizartrosis’ (las artrosis degenerativas en las articulaciones de los dedos), la artrosis de trapecio metacarpiana (muy frecuente y afecta a la capacidad de realizar la pinza con el dedo pulgar), problemas derivados de las patologías reumáticas como la artritis reumatoide (deformante de articulaciones de la mano y que hace que se tenga una gran incapacidad para poder manejar las manos y actividades propias de la vida diaria como el aseo por ejemplo).

Es importante empezar a tratar los problemas de la mano desde el comienzo del dolor porque al iniciar el tratamiento correcto se minimizarán tanto la afectación articular, como la deformidad articular como el dolor. Por tanto, el iniciar una terapia precoz siempre favorecerá el aliviar el dolor de las manos a medio y a largo plazo

Las manos es una de las primeras partes del cuerpo en doler conforme se avanza en edad por la movilidad que tienen. El problema es que las utilizamos constantemente, tanto para la actividad personal como para la laboral. Son articulaciones que se afectan con facilidad. Derivada de esa actividad vienen los problemas degenerativos. Incluso en personas que no hacen esfuerzos con ellas, con el simple desgaste del día a día se generan patologías con mucha frecuencia”, sostiene.

Es muy raro que no haya personas mayores que estén afectadas por patologías de dolor de manos como el ‘túnel carpiano’ (afección en la cual existe una presión excesiva en el nervio mediano), o el ‘dedo en resorte’ (afecta a los tendones tensores de la mano bloqueando los dedos en flexión).

POSIBLES TRATAMIENTOS

Es recomendable el ejercicio de la fisioterapia, los baños de parafina, y el tratamiento de electroterapia, como las ondas microondas o otras técnicas que reduzcan la inflamación y el dolor. Todas las medicaciones inflamatorias y antireumáticas siempre se considerarán paliativas y no curativas.

En aquellas patologías surgidos por el carácter degenerativo se optará por la fisioterapia, y en caso de patologías derivadas de la actividad, como el ‘dedo en resorte’, o el ‘síndrome del túnel carpiano’, o las tenosenovitis de quervain (dolor en los movimientos del pulgar por una tendinitis), y aquellas degenerativas que hayan deformado las articulaciones, podrá optarse por la solución quirúrgica.

 

Lesiones + comunes de rodilla

Los meniscos son láminas fibrocartilaginosas en forma de semiluna situadas entre los huesos de ciertas articulaciones (clavícula, costillas, muñeca, mandíbula y rodilla principalmente) como piezas de ajuste articular.

 

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En el caso de la rodilla hay un menisco en la parte interna y otro en la parte externa. Se encuentran adheridos justo al borde del platillo tibial aumentando así la superficie articular entre el fémur y la tibia, favoreciendo la movilidad de la rodilla.

El menisco interno tiene forma semilunar, más abierto que el externo que es casi circular, y es el que se rompe con mayor frecuencia porque está unido a la cápsula articular y tiene menor libertad de movimientos que el menisco externo.

Al no ser anillos cerrados, los extremos o cuernos de cada menisco quedan uno delante (cuerno anterior) y otro detrás (cuerno posterior) al sentido de la rodilla.

Función de los meniscos

Su función es la de estabilizar la articulación y amortiguar el rozamiento entre las superficies óseas, evitando el desgaste del cartílago articular del hueso.

Tipo de lesiones del menisco

Las disecciones o roturas de los meniscos pueden ser degenerativas o traumáticas. También son lesiones frecuentes de la práctica deportiva por giros violentos de la rodilla.

Dependiendo de si la rotura es completa o incompleta, esta dará mayor o menor limitación funcional y condicionará el tiempo de recuperación tras la operación.

El quiste meniscal se asocia generalmente a una rotura horizontal en la que el centro del menisco va degenerando y termina expulsando el contenido hacia el lateral formando el quiste.

Síntomas de la rotura del menisco

Cuando se rompe o se desgarra, el menisco puede desplazarse fuera de su sitio (luxación de menisco) y bloquear total o parcialmente la rodilla imposibilitando extenderla, provocando dolor agudo en los laterales de la rodilla afectada.

Puede haber derrame articular (líquido en la rodilla) tras la rotura, pero es raro que haya sangre en el derrame. Cuando hay sangre suele indicar una lesión asociada de un ligamento cruzado o una fractura ósea.

  • Dolor en la cara interna o externa de la rodilla
  • Inflamación por derrame articular.
  • Bloqueo de la rodilla.

Tratamiento de la rotura de menisco

De entrada, hay que tratar el dolor y la inflamación y se recomienda mantener la rodilla en reposo y andar con muletas. Pero si el bloqueo de la rodilla es muy importante, puede indicarse la cirugía de inicio.

Recuperación tras la operación de menisco

Tras la meniscectomía parcial se puede apoyar el pie desde el primer día, aunque se recomienda una semana de reposo relativo y rehabilitación posterior. En mes o mes y medio se suele poder realizar vida normal.

Tras la sutura meniscal se debe permanecer 3 semanas sin apoyar la pierna. Pasado ese tiempo se inician el apoyo y la rehabilitación, que puede prolongarse durante varios meses.

 

  • Si tienes más dudas puedes visitar www.heilenmed.com y agendar una cita con un especialista.

 

 

¿DOLOR EN EL TALÓN?

Ciertas veces sufrimos de un dolor intenso en el talón al momento de caminar o mientras practicamos alguna actividad física. Una de las causas probables de este dolor en el talón sea la FASCITIS PLANTAR.

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El pie cavo, la pronación excesiva y el trote prolongado sobre superficies duras son los factores predisponientes que se asocian con la fascitis plantar.

¿ ES UN PROBLEMA COMÚN?

La fascitis plantar, o inflamación de la fascia, es una patología bastante frecuente en la población deportista(runners, atletas, futbolistas, etc.), aunque también puede aparecer a partir de los 45 años en personas que no practican deporte.

Algunos estudios afirman que alrededor del 10% de la población puede llegar a padecerla en algún momento de la vida.

SÍNTOMAS Y SIGNOS: 

Se experimenta dolor localizado en la región inferior del calcáneo cuando soportan peso y rigidez matutina significativa.

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En los casos leves el dolor se desarrolla al comienzo del entrenamiento o cuando la persona se levanta de la cama.

¿LA FASCITIS PLANTAR ES MÁS COMÚN EN HOMBRES O EN MUJERES?

En población no deportista es algo más común en mujeres, mientras que en la población deportista el porcentaje está bastante igualado.

En la mujeres existe una relación directa entre la fascitis plantar y el acortamiento de la musculatura posterior de la pierna. Cuanto mayor acortamiento, más posibilidades de generar una fascitis plantar. Una de las causas que más acortamiento de la cadena posterior produce en una mujer es el uso continuado de zapatos de tacón. Por ello es muy importante, en especial para las mujeres jóvenes, alternar el calzado de tacón alto con zapatos mucho más planos para evitar que la musculatura de la pierna se «acostumbre» a la altura del tacón y se acorte.

En cambio, en las señoras que llevan muchos años usando un zapato de tacón alto el consejo será intentar disminuir la altura de manera muy progresiva, pero nunca pasando de un tacón alto a plano ya que el aumento de tensión que se producirá en el tendón de Aquiles, gemelos, etc., aumentará exponencialmente las posibilidades de sufrir fascitis plantar, tendinitis de Aquiles, lumbalgias, etc.

DIAGNÓSTICO:

Anamnesis documentando los síntomas. En la exploración física la persona tiene dolor en la cara anteroinferior del cálcaneo.

La radiografia puede revelar un espolón calcáneo.

¿CÓMO SOLUCIONAR LA FASCITIS PLANTAR?

La mayor dificultad para resolver este problema de manera definitiva es que, a menudo, nos centramos más en los síntomas que en las causas. La inflamación, que es la causa del dolor, es posible tratarla de muchas formas, pero lo importante es que disminuya la tensión generada en la fascia plantar.

En muchos casos, el aumento de la tensión generada en la fascia plantar se debe a la forma del pie o a la forma de pisar (o a ambos asperctos juntos). Si solamente tratamos la fase aguda de la fascitis, disminuyendo la inflamación de la inserción de la fascia, el paciente mejorará pero posiblemente volverá a empeorar cuando lleve un tiempo con su actividad física habitual.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO HABITUAL PARA LA FASCITIS PLANTAR?

El tratamiento habitual suele ser combinar medicación anti inflamatoria con diferentes tratamientos de fisioterapia encaminados a disminuir la inflamación en la fase aguda.

En una segunda fase, que  conviene iniciar lo antes posible, habría que realizar un correcto estudio biomecánico de la marcha o la pisada para valorar si la causa de la fascitis tiene relación con la forma de pisar del paciente. En caso positivo, es necesario diseñar y fabricar unas plantillas personalizadas para fascitis plantar que permita “destensar” la fascia de modo que cuando la fase aguda esté superada, podamos reiniciar la actividad con muchas menos posibilidades de recaída.

Una vez pasada la fase aguda, es muy importante que el paciente adopte unos hábitos correctos sobre estiramientos y sobre el uso de calzado que debe utilizar tanto para la vida normal como para la actividad deportiva.

 

Hablemos de la LUMBALGIA

Cuando un paciente nos visita por una lumbalgia, normalmente recita un monólogo plagado de preguntas que se va autorrespondiendo en voz alta sin darnos lugar a que podamos resolver sus dudas. Alguna de estas preguntas tan frecuentes son:

-¿Qué es una lumbalgia?

-¿Como me agarré una lumbalgia?

-¿Me voy a curar?

Intentaré resolver de una forma sencilla estas preguntas  debido a la desesperación, el dolor y la falta de información que pueden tener.

En primer lugar conviene aclarar que lumbalgia no es un diagnóstico y por tanto no es una enfermedad ni una patología. La palabra lumbalgia es un síntoma que indica “dolor lumbar” o dolor de espalda baja. Igual que el que tiene un dolor de cabeza por suerte no suele deberse a un tumor cerebral.

De forma que en primer lugar lo primero que hay que hacer es un diagnóstico más preciso, es decir, averiguar cual es la posible o posibles causas de ese dolor tan molesto e incapacitante que es una lumbalgia.

Normalmente, la lumbalgia es de origen muscular. Es decir, la musculatura de la zona lumbar se sobrecarga y se contractura generando dolor, rigidez e incapacidad funcional. De hecho, independientemente de la causa (hernia, problemas de alineación vertebral, disfunción articular…) siempre cursa con contractura de la musculatura. Aliviando la contractura los síntomas mejoran. Pero es muy importante averiguar y tratar el origen para evitar que estos episodios de dolor, contractura e incapacidad no se repitan.

Lumbalgia de origen mecánico. Son la mayoría los casos. Se produce por microtraumatismos de repetición. Durante muchos días, muchas veces al día y de forma inevitable; realizamos esfuerzos de forma inadecuada, tenemos malas posturas, caminamos mal… Y todo eso se va acumulando hasta que un día, normalmente de la forma más absurda (al agacharse para calzarse, al darse la vuelta en la cama…), tenemos una lumbalgia. Estos microtratumatismos de repetición, muchas veces son inevitables (una mama no puede evitar coger a su bebé, no podemos evitar trabajar durante 8 horas…). Sin embargo, igual que hacemos ejercicio para estar en forma y mantener la línea, nos duchamos para estar aseados, nos peinamos o nos ponemos crema en la cara, deberíamos dedicar un tiempo a cuidar nuestra espalda. Una corta rutina de estiramientos y unos buenos hábitos posturales reducen la frecuencia y la intensidad de estos episodios.

Normalmente estas contracturas se asocian con bloqueos articulares o una mala alineación vertebral que puede ser a la vez causa y consecuencia de la lesión muscular. Por lo que también hay que corregir estos aspectos.

El tratamiento conservador y tradicional para estos episodios (antiinflamatorio, relajante muscular y reposo) se ha mostrado ineficaz.

Se debe hacer reposo relativo; es decir, no quedarse en la cama bajo ningún concepto. De hecho se ha demostrado que el reposo absoluto prolonga la duración y la intensidad de la lumbalgia. Dar paseos cortos, y evitar estar mucho rato en la misma postura, así como ejercicios de estiramiento muy suaves es lo más adecuado.

Nosotros podemos ayudarte con el alilvio de la contractura muscular, detectar si hay alteraciones articulares asociadas y también tratarlas. Además te daremos unas pautas posturales que harán que mejores más rápidamente así como unos ejercicios muy sencillos, adaptados a tu capacidad (edad, hábito deportivo, etc…)

El tratamiento con vendaje neuromuscular también es muy eficaz como complemento de la terapia manual y el ejercicio, que deben ser los pilares fundamentales. Alivia el dolor, mejora la postura y reduce la contractura. Es decir, prolonga y potencia los efectos del tratamiento manual.

El calor, también es un gran aliado para este tipo de procesos. Ya sea con la manta eléctrica, baños en agua caliente, cremas de calor o parches de calor. En Fisio at Home recomendamos los parches y la crema porque el efecto del calor es más duradero que cualquiera de los otros, que sólo producen calor durante el tiempo de aplicación.

 

Fisioterapia y Kinesiología

Ejercicios para combatir el envejecimiento

Cuidados físicos para personas ancianas.

La actividad física es uno de los hábitos más saludables entre las personas de la tercera edad. El sedentarismo, por el contrario, asocia un nivel más alto de mortalidad ya que suele ir de la mano de problemas como la osteoporosis, la diabetes, la hipertensión, un alto nivel de colesterol o incluso de enfermedades cardiovasculares.

El 52% de los ancianos asegura pasar la mayor parte del tiempo sentado o inmóvil, hábito poco recomendable si queremos lograr un buen estado físico que permita un mayor grado de independencia. Mantener nuestra musculatura estática durante largos periodos de tiempo puede conducirnos a atrofiar la musculatura y debilitar las articulaciones.

“El 52% de los ancianos pasa la mayor parte de su tiempo sentado. Cosa que acelera el proceso de envejecimiento del organismo”

La kinesiología es el estudio del movimiento del cuerpo humano, trabajando la interacción entre nuestro estado físico y nuestra salud. Gracias a esta corriente podemos asociar ciertos músculos a distintos órganos o funciones de nuestro organismo, detectando bloqueos o disfunciones corporales que afectan directamente a nuestra salud. El auge de esta corriente demuestra una vez más el gran impacto que tienen nuestros hábitos físicos sobre nuestra salud.

“La kinesiología es la corriente científica que estudia la relación entre la actividad o movimiento físico y su efecto sobre nuestros órganos y salud”

Es por ello que la actividad física cobra una vital importancia en edades avanzadas donde la salud comienza a deteriorarse. Pero más allá de los beneficios físicos el ejercicio también ofrece una gran posibilidad de socialización frente a la soledad del sedentarismo. Además del bienestar mental que proporciona, el anciano logra un mayor grado de independencia física, emotiva y social.

Es evidente que el anciano deberá adaptar sus actividades físicas a las características y exigencias de su organismo. La clave se encuentra en mantener el cuerpo activo sin traspasar los límites y sin forzar al organismo. A continuación analizamos las actividades más recomendables para el cuidado físico del anciano.

Ejercicios aeróbicos

Se trata de actividades que exigen un esfuerzo constante durante un periodo prolongado de tiempo, manteniendo siempre la misma intensidad. Los ejercicios más comunes suelen ser el caminar o andar en bicicleta. Muchos escogen la bicicleta estática en estos casos para evitar otros problemas asociados como pueden ser el equilibrio o demás peligros externos.

Lo ideal es realizar este tipo de ejercicios entre cuatro o cinco días por semana, dedicándole una media hora a cada sesión. Aun así, esto variará en función de cada individuo, sus posibilidades y objetivos.

Ejercicios de flexibilidad

Con la edad también perdemos flexibilidad conforme nuestras articulaciones van endureciéndose. Para frenar este proceso es recomendable realizar actividades de estiramientos activos y pasivos. Así, logramos una mayor flexibilidad en músculos y ligamentos cosa que dará al anciano un mayor grado de independencia en sus labores cotidianas. También evitamos la anquilosis, mal asociado al envejecimiento que consiste en la disminución o pérdida de movimiento en una articulación debido a la fusión de sus componentes.

Es aconsejable trabajar la flexibilidad entre uno y dos días a la semana con sesiones de unos 30 minutos.

Ejercicios de equilibrio

La pérdida del equilibrio puede ser una de las principales causas de pérdida de calidad de vida e independencia en personas de la tercera edad. Esta pérdida está directamente ligada a las caídas. De hecho, un tercio de la población mayor de 65 años que vive sola sufre al menos una caída al año, estadística que sube hasta la mitad de la población en el segmento que supera los 80 años. Esto va ligado a una pérdida de seguridad que puede causar efectos psicológicos adversos.

Es por ello que los ejercicios lentos para mantener el equilibrio son de gran ayuda en el proceso de envejecimiento. Algunas prácticas recomendables son caminar encima de una línea recta, subir y bajar escalones pausadamente o incluso realizar ejercicios de Taichi.

Ejercicios de resistencia

Otro de los males asociados al envejecimiento es la fragilidad y pérdida de la masa muscular. Para combatirlo es importante realizar ejercicios suaves de musculación que nos permitan fortalecer nuestra musculatura, como el levantamiento de pesas ligeras. También trabajaremos los músculos de las extremidades inferiores mediante la bicicleta por ejemplo.

Gracias a esto logramos una mayor fuerza, equilibrio, capacidad aeróbica, flexibilidad y velocidad. La frecuencia recomendada es de tres días a la semana, con la intensidad y duración que mejor se ajuste a cada individuo.

En definitiva, todos estos ejercicios ralentizan el proceso de envejecimiento del organismo. Manteniendo una mayor independencia, calidad de vida y disminuyendo las probabilidades de diversas enfermedades y lesiones. Porque envejecer no significa quedarse parado.

Lesiones deportivas

¿Qué son?

Las lesiones deportivas son lesiones que ocurren durante la práctica de un deporte o al hacer ejercicio. Existen dos tipos de lesiones deportivas:

  • Las lesiones agudas ocurren de repente mientras se está jugando o haciendo ejercicio. Por ejemplo:
    • esguinces de tobillo
    • distensiones en la espalda
    • fracturas de huesos.
  • Las lesiones crónicas ocurren después de practicar un deporte o hacer ejercicio por mucho tiempo.

 

¿Qué tipos hay?

Las lesiones deportivas más comunes son:

  • esguinces o desgarros de los músculos
  • lesiones en la rodilla
  • lesiones en el tendón de Aquiles
  • dolor a lo largo del hueso de la canilla (tibia)
  • fracturas
  • dislocaciones.

 

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de una lesión deportiva dependerán del tipo de lesión que tiene.

Los síntomas de una lesión aguda incluyen:

  • un dolor grave repentino
  • hinchazón
  • no poder apoyarse en una pierna, rodilla, tobillo o pie
  • un brazo, codo, muñeca, mano o dedo que está muy adolorido
  • dificultades en el movimiento normal de una articulación
  • gran debilidad en una pierna o un brazo
  • un hueso o una articulación que está visiblemente fuera de su sitio.

Los síntomas de una lesión crónica incluyen:

  • dolor mientras está jugando
  • dolor mientras está haciendo ejercicio
  • dolor leve incluso en reposo
  • hinchazón.

 

¿Cómo se tratan?

Los médicos tratan las lesiones deportivas con reposo, hielo, compresión y elevación (conocido como el método RICE, por sus siglas en inglés).

  • Reposo. Disminuya sus actividades regulares y descanse el área lesionada.
  • Hielo. Ponga una compresa de hielo en el área lesionada por 20 minutos, de cuatro a ocho veces al día. Para esto, puede usar:
    • una compresa fría
    •  una bolsa de hielo
    • una bolsa plástica llena de hielo molido y envuelta en una toalla.
  • Compresión. Ponga presión o compresiones sobre el área adolorida para ayudar a reducir la hinchazón.
  • Elevación. Ponga el área lesionada sobre una almohada, y asegúrese de que quede a un nivel más alto que su corazón.

Su médico le puede recomendar otras cosas para tratar la lesión deportiva.

  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE), como la aspirina o el ibuprofeno, también pueden disminuir la hinchazón y el dolor.
  • La inmovilización es un tratamiento común para las lesiones deportivas. Ayuda a mantener el área lesionada sin movimiento y previene mayor daño. Para inmovilizar las lesiones deportivas se usan:
    • cabestrillos
    • tablillas
    • yesos
    • inmovilizadores de piernas.
  • La cirugía, en algunos casos, es necesaria para corregir las lesiones deportivas. La cirugía puede corregir tendones y ligamentos desgarrados o poner los huesos quebrados en posición correcta. La mayoría de las lesiones no necesitan cirugía.
  • La rehabilitación y el ejercicio son una parte importante del tratamiento. Esto incluye ejercicios que paso a paso ayudan al área lesionada a volver a la normalidad. Algunos consejos incluyen:
    • Mover el área lesionada puede ayudarle a sanar. La rehabilitación deberá comenzar lo antes posible. Los ejercicios empiezan con una serie de movimientos delicados del área lesionada.
    • La siguiente etapa es el estiramiento. Después de un tiempo, se pueden añadir pesas para fortalecer el área lesionada.
    • Mientras la lesión se cura, se va formando una cicatriz en el tejido. Con el tiempo, la cicatriz se encoge. Al encogerse se contrae el tejido lesionado. Cuando esto ocurre, el área lesionada se vuelve dura o rígida. Este es el momento en el que usted corre un mayor riesgo de lesionarse nuevamente en la misma área. Debe practicar estiramientos musculares todos los días y también como parte del calentamiento antes de jugar o hacer ejercicio.
    • No haga deportes hasta que esté seguro de poder estirar el área lesionada sin que haya dolor, hinchazón o rigidez. Cuando vuelva a hacer deportes, comience lentamente. Aumente la actividad poco a poco hasta llegar a su condición normal.
  • Reposar después de una lesión es parte importante del proceso para sanar. Su médico le puede guiar a balancear cuánto reposo y la cantidad de ejercicios de rehabilitación.
  • Otras terapias que su médico puede recomendar incluyen:
    • electroestimulación, en la que recibe choques eléctricos suaves
    • compresas frías
    • compresas de calor
    • ondas sonoras o ultrasonido
    • masaje.

Síndrome del túnel carpiano

¿Qué es?

¿Tienes un dolor en la muñeca que no te deja en paz? ¿Hace días que no puedes realizar tus actividades de la vida diaria como trabajar en la computadora, ducharte y asearte correctamente, o si quiera tomar cosas de estantes porque el dolor y la debilidad no te lo permiten? Quizás estés padeciendo de esta molesta lesión.
El Síndrome del Túnel Carpiano es una patología en la que el nervio mediano se pinza o se comprime dentro de este túnel.

Entre estas estructuras del túnel del carpo, se encuentran todos los tendones de los músculos flexores de la mano, los dedos y el pulgar, estructuras vasculares y también la estructura más importante por lo que se refiere este artículo, el nervio mediano. El nervio mediano viaja a través de este túnel e inerva los músculos del pulgar y la mano y parte de la piel de la palma de la mano. Como explico a continuación, es precisamente la compresión por la falta de espacio por estrechamiento de este canal el que provoca el “El síndrome del túnel carpiano”

El síndrome del túnel carpiano es la neuropatía (patología o lesión nerviosa) más común en el miembro superior y consiste en la compresión o atrapamiento del nervio mediano como consecuencia al estrechamiento del túnel carpiano, y por lo tanto, la causa más común de dolor de muñeca.

El engrosamiento del ligamento transverso del carpo va a presionar sobre las estructuras circundantes incluyendo el nervio mediano. Incluso, una tenosinovitis del flexor de la mano puede causar esta patología ya que si la inflamación del tendón reduce el diámetro del túnel del carpo, estrangula el nervio mediano.

La neuropatía, o síndrome del túnel carpiano, afecta más a menudo a mujeres que hombres, con una proporción de 3 a 1, en particular a las mujeres en la menopausia. En mayoría de los casos de síndrome del túnel carpiano afecta a personas entre 50 y 65 años, en la mayoría de los casos es bilateral y aparece junto con el dedo en gatillo.

Causas

Típicamente, los síntomas relacionados con la presión del nervio mediano en el túnel del carpo son secundarios a la inflamación de los tendones flexores. Puede estar comúnmente asociado con el uso excesivo como actividades repetitivas como escribir excesivamente, o utilizar el ratón del ordenador, pero hay pocas pruebas de que la actividad repetitiva sea causa directa del Síndrome del túnel carpiano.

Los problemas mecánicos pueden ser un factor que contribuye al trauma de la muñeca, tales como torceduras y el uso de herramientas de vibración como un martillo de demolición, generando en consecuencia el Síndrome del túnel del carpo. El dolor nocturno también puede estar asociada con posiciones del pulgar y de las manos. Al dormir, si la muñeca se mantiene en una posición sostenida de flexión, puede ocurrir que se pellizque el nervio mediano.

Hay factores que van a predisponer a padecer el síndrome del túnel carpiano. Las mujeres tienen tres veces más probabilidades de sufrirlo.

Otro aspecto, es que algunas personas simplemente nacen con un túnel del carpo estrecho, lo que facilita a los nervios a que se vean comprimidos. Otros factores como la retención de agua (por ejemplo, durante el embarazo), una hiperactividad de la glándula pituitaria, el uso repetido de los equipos de vibración, la artritis reumatoide y el hipotiroidismo pueden ser contribuyentes importantes en el desarrollo del Síndrome del túnel del carpo. Por desgracia, a veces no hay una causa conocida, lo que dificulta el tratamiento.

Por otro lado, el sistema nervioso periférico es un conjunto de nervios que están en forma de red continua que nace desde el plexo braquial en la columna cervical . Por todo ello también puede estar relacionado con problemas que contribuyan a disminuir la flexibilidad y la movilidad de sistema nervioso periférico del brazo en su conjunto, problemas cervicales o tensión de la cadena muscular anterior del brazo, así como tendencia al Síndrome del desfiladero torácico, por tensión del pectoral menor, o del desfiladero de los escalenos siempre puede estar asociado a este Síndrome doloroso.

 

Síntomas

Al ser el síndrome del túnel carpiano una compresión de un nervio, los síntomas son de naturaleza neurológica. Incluyen entumecimiento, hormigueo, ardor, dolor y debilidad en la región invada por las ramas terminales el nervio mediano en la palma de la mano. El nervio mediano se encarga de la sensibilidad y la actividad muscular de la cara anterior del pulgar, dedo índice y la mitad del dedo anular, por lo que los síntomas ocurren en estas áreas. Con los casos más significativos de Síndrome del túnel del carpo, puede aparecer la atrofia de los músculos de la yema del pulgar (llamado la eminencia tenar). La debilidad también puede afectar el agarre en pinza entre el pulgar y el dedo índice.

En la primera etapa del Síndrome del túnel del carpo es sólo entumecimiento o adormecimiento en la noche y durante la primera hora después de despertar, esto evoluciona hacia la pérdida de la sensibilidad durante el día.

La afectación nerviosa incluye a los dedos pulgar, índice, medio y anular, ya que son inervados por ramas del nervio mediano, si sólo está afectado uno o dos de estos dedos no se puede hablar de síndrome del túnel carpiano, y la causa debe buscarse en otra parte.

En etapas avanzadas del Síndrome del túnel del Carpo, la irritación del nervio mediano causa dolor en la muñeca y el antebrazo.

Con el tiempo se vuelve difícil coger objetos, coser, cerrar el puño… y hay un debilitamiento de los músculos de la mano, y de la eminencia tenar en particular. Es posible que la persona afectada tenga dificultad para dormir por la noche y se despierte con dolor y hormigueo.

 

Tratamiento

Como la inflamación de los tendones locales pueden contribuir a los síntomas del túnel carpiano, la reducción de la inflamación es un objetivo del tratamiento farmacológico. Además de los medicamentos, el uso de la terapia con hielo puede ayudar a reducir la inflamación local. Debido a la naturaleza neurológica del túnel carpiano, si el uso de hielo aumenta el dolor local y sensación de hormigueo, minimizar el tiempo de hielo de 10 minutos a 5 minutos.

Lo principal para el tratamiento de los síntomas es la limitación de actividades agravantes. Si escribir es el agravante principal, el uso de accesorios ergonómicos para escribir minimizará el estrés sobre el nervio. El uso de un cojín para el teclado mejora el ángulo de la muñeca. La sujeción entre el pulgar y el dedo índice puede llegar a ser débil, por lo que el uso de instrumentos de escritura con un diámetro mayor puede ser útil.

En los casos de dolor intenso y específicamente si los síntomas se producen por la noche, se recomienda el uso de la férula para la muñeca. La férula ayuda a mantener la muñeca en posición neutra, evitando la compresión del túnel.

El tratamiento fisioterapéutico para el Síndrome del túnel del carpo puede incluir la electroterapia, el masaje del tejido blando, y el ejercicio y los estiramientos. Los objetivos de la fisioterapia son mejorar la movilidad de los tejidos blandos, la flexibilidad el nervio para disminuir su atrapamiento y restaurar y estimular la fuerza muscular